Traid. Pueblo de unos 150 vecinos, situado sobre terreno montuoso y accidentado, sobre un valle rodeado de pinares, encina y roble, con clima muy frío. Tiene varias fuentes, un pozo de agua salada, de donde extraen sal, y una Iglesia parroquial de primer ascenso, dedicada a Ntra. Sra. del Rosario, aunque la fiesta anual la celebran a San Buenaventura. El término confina, con los de Piquéras, Alcoroches, Checa, Megina, Torrecuadrada de Molina y Otilla, dentro de cuya circunferencia se encuentra la ermita de Sta. Lucía, algunos colmenares, y el caserío de la Bujeda, vendido por D. Rufo Cebollada, vecino de Molina, a D. Joaquin Esteban, de Alustante, en treinta mil reales. Pertenece actualmente a la familia de este último, que fue Obispo de Jaén, y comprende buenos montes especialmente boj de donde sin duda ha tomado el nombre, y una pequeña huerta con verduras y árboles frutales: lo demás es tierra de labor y el caserío está situado en un cerrillo elevado, próximo al camino de Piquéras y Molina. El terreno de Traid es quebrado y de mala calidad, a excepción de la parte del valle, que ha sido puesta en cultivo estos últimos años: produce granos, legumbres, patatas, pastos para toda clase de ganado, maderas de construcción y abundantísimas leñas de combustible y carbones. El curato, no tiene casa rectoral, y corresponde al arciprestazgo de Tordesilos, y al centro de Conferencias de Torrecuadrada, donde concurre con Anquela la Seca. Dista veintiocho leguas de la provincia de Guadalajara; quince de la audiencia de Sigüenza, cuatro de Molina, su partido judicial, y treinta y ocho de Madrid, su Capitanía general. Posee escuelas de niños y niñas, y un cuadro de San Francisco de Asís, colocado en su imagen, cuya Imagen, según la piadosa tradición, sudó copiosamente el año 1710, obrando varios milagros. Traid, significa sitio áspero