CATÁLOGO HISTÓRICO-ARTÍSTICO |
PAIRON "VIRGEN DEL PILAR" (CILLAS)
Esta dedicado, tal y como su nombre indica, a la advocación de la Virgen del Pilar, y como todos los que se dedican a la misma se encuentra mirando hacia Aragón.
Construido por completo en sillares de piedra calcárea
La grada formada por dos peldaños de sección cuadrangular da paso a la basa que ya se forma a base de aristas redondeadas, las de las esquinas salientes, y una en cada cara del fuste de forma entrante ( fotografía nº 1 ). En el segundo peldaño de la grada existe un agujero o pileta, cuya finalidad era la de recoger el agua de lluvia, para que los que se parasen junto al pairón a rezar la usasen para persignarse. ( fotografía nº 2 )
Se desconoce la fecha de su construcción. Se baraja la segunda mitad del siglo XVIII, alrededor de los años 1.762 o 1.779, fechas que figuran en los pairones de San Simón y San Judas y San Nicolás de Tolentino de Tortuera, toda vez que al coincidir plenamente el sistema constructivo de los tres se presuponen obra del mismo autor, quien curiosamente no dejo inscrito su nombre en ninguno de ellos.
Sustentándose en la basa se levanta el fuste, conformado por sillares labrados en la misma forma redondeada de entrantes y salientes que la basa. ( fotografía nº 3 ). |
FOTOGRAFIA Nº 3 |
Mediante una cornisa, también de aristas ( fotografía nº 4 ) se pasa al edículo, formado por sillares redondeados en sus esquinas, donde se abre, en su cara Este, una hornacina profunda que contiene una imagen antigua de la Virgen del Pilar en mármol blanco, protegida por una reja metálica. ( fotografías nº 5 y 6 )
Desde el edículo una cornisa, también redondeada en sus esquinas, de la que falta la suroeste, da paso al cimacio. ( fotografía nº 7 )
El cimacio se compone de una base hexagonal a la que sigue una pequeña cornisa que remata en una esfera. ( fotografía nº 8 )
Su estado de conservación es bueno, si exceptuamos la falta de la esquina de la cornisa superior antes mencionada. |
FOTOGRAFIA Nº 5 |
Al instalarse el primer tendido eléctrico en el pueblo se utilizó como poste de la luz, y aún conserva un antiguo apoyo en su parte superior sujeto con cemento.
Según recoge Martínez Herranz en su libro “Cruces y Pairones en el Señorío de Molina” era tradición que a mediados o finales de septiembre, cuando se finalizaba la cosecha, los chicos del pueblo recogiesen de las eras todos los vencejos sobrantes de la misma, y que una vez amontonados al lado del pairón, la noche del Pilar les prendiesen fuego. Durante este acto se tomaba chocolate y se comían patatas asadas en los rescoldos de la hoguera. |