CATÁLOGO HISTÓRICO-ARTÍSTICO

PAIRON DE "LA VIRGEN DEL PILAR" (PRADOS REDONDOS)

El pairón de “LA VIRGEN DEL PILAR” se encuentra situado en un extremo del pueblo, junto a la fuente neoclásica, a la derecha de la carretera que se dirige a Anquela del Pedregal.

 

Tal y como indica su nombre está bajo la advocación de la Virgen del Pilar.

 

Construido en sillares de piedra arenisca clara.

 

El pairón se levanta sobre una grada de planta cuadrangular formada por dos peldaños. ( fotografía nº 1 )

 

Esta grada sustenta el fuste, que presenta forma prismático-cuadrangular y está formado por tres grandes sillares superpuestos. ( fotografía nº 2 )

 

A través de una cornisa moldurada se pasa al edículo, formado por dos grandes sillares. ( fotografía nº 3 )

 

En la cara Norte de este edículo se abre una profunda hornacina, de las más elaboradas de todos los pairones del Señorío, que presenta el techo tallado en forma de concha o venera con terminación en adornos lobulados. Esta decoración se apoya en una especie de imposta moldurada que recorre todo el contorno interior de la hornacina. En su interior y protegida por reja de hierro de la época imagen original en piedra, restaurada en 1998, que representa a la Virgen del Pilar. ( fotografía nº 4 )

 

FOTOGRAFIA Nº 1

FOTOGRAFIA Nº 3

FOTOGRAFIA Nº 2
FOTOGRAFIA Nº 4

 

Mediante una nueva cornisa moldurada se continúa el conjunto con el cimacio, en forma prismático-cuadrangular en su parte inferior, para seguir tronco-piramidal y terminar en una especie de esfera con decoración labrada. ( fotografía nº 5 )

 

En la parte superior del cimacio se inserta la cruz de remate en hierro y con sencilla decoración de volutas en su parte superior. ( fotografía nº 6 )

 

FOTOGRAFIA Nº 5
FOTOGRAFIA Nº 6

 

Se desconoce la fecha de su construcción. Fue restaurado en 1997, sustituyendo la grada y el fuste originales, este último de ladrillo enfoscado en cemento por los actuales en piedra sillar. También se procedió a limpiar la piedra de las cornisas, edículo y cimacio.

 

Su estado de conservación es bueno.

 

Martínez Herranz recoge de testimonios orales de los vecinos del pueblo en su libro “Cruces y Pairones en el Señorío de Molina”, la tradición según la cual el día de la Cruz de mayo (3) se bendecían los campos en las inmediaciones del pairón cuando tocaba la siembra en esta mitad del pueblo.

 

El pairón fue desplazado unos metros hacia la carretera desde su ubicación original, debido al peligro que suponía el paso de maquinaria agrícola por el camino cercano.