CATÁLOGO HISTÓRICO-ARTÍSTICO

PAIRON "CAMINO A CONCHA" (TARTANEDO)

El pairón conocido como de “CAMINO A CONCHA” se ubica a unos veinte metros del pueblo, a la izquierda de la pista que conduce a Concha.

 

No se le conoce ninguna advocación en particular.

 

Construido en ladrillo el fuste y el edículo, y en piedra la grada, basa y el cimacio.

 

El pairón se levanta sobre una grada de sección cuadrangular y compuesta de un solo peldaño. A continuación la basa también de planta cuadrangular, lisa y con los bordes superiores ligeramente redondeados. ( fotografía nº 1 )

 

Seguidamente el fuste, en forma prismático-cuadrangular y compuesto por hiladas de ladrillos macizos rojos caravista excepto la parte inferior que está enfoscada en cemento. ( fotografía nº 2 )

 

Una cornisa triple en degradación, también en ladrillo enfoscado, da paso al edículo. ( fotografía nº 3 )

 

Este edículo, a base de ladrillo igualmente revestido de cemento, presenta planta cuadrangular y forma prismática. En cada una de sus caras abre una hornacina, actualmente vacías las cuatro. ( fotografía nº 4 )

 

FOTOGRAFIA Nº 1
FOTOGRAFIA Nº 2
FOTOGRAFIA Nº 3
FOTOGRAFIA Nº 4

 

Todas tienen forma rectangular, con el techo en forma de arco de medio punto y por su profundidad se prepararon para contener imágenes. En ninguna de ellas se conservan rejas de protección, ni tampoco aparecen señales de su posible existencia. ( fotografías nº 5 a nº 8 )

 

FOTOGRAFIA Nº 5
FOTOGRAFIA Nº 6
FOTOGRAFIA Nº 7
FOTOGRAFIA Nº 8

 

Mediante una cornisa sencilla se llega al cimacio, que presenta forma troncopiramidal terminado en una especie de pedestal, más ancho que la terminación del bloque anterior. ( fotografía nº 9 )

 

En la parte superior del cimacio se encuentra la cruz original de remate, en hierro fundido y con decoración simple en sus extremos. ( fotografía nº 10 )

 

FOTOGRAFIA Nº 9
FOTOGRAFIA Nº 10

 

Se desconoce la fecha de su construcción.

 

Su estado de conservación es bueno en general, aunque hay ladrillos en el fuste que presentan una erosión acusada. Además el enfoscado de cemento del edículo y de las cornisas ha desaparecido en varios sitios.

 

Martínez Herranz recoge de testimonios orales de los vecinos del pueblo en su libro “Cruces y Pairones en el Señorío de Molina”, que antiguamente el pairón contenía dos imágenes, aunque nadie recuerda a que Santos o Vírgenes representaban.