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CATALOGO MONUMENTAL |
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El castillo de Villel, conocido también como “Castillo de los Funes”, se sitúa sobre un cerro estrecho y alargado que se eleva unos 40 metros por encima del casco urbano, y a cuya forma se adapta conformando una planta trapezoidal. Su único acceso practicable se encuentra en la cara norte.
Sus medidas son de unos 40 metros de longitud con anchura variable que va desde los 12 metros del extremo de la torre del homenaje a los 6 metros de la torre secundaria.
Fue en principio alcazaba musulmana, construida de tapial y adobe, que más tarde fue reforzada con mampostería, sillarejo y sillares, lo que aumentó su grosor, sobre todo en la torre del Homenaje, hasta llegar a los cuatro metros.
Los avatares históricos del castillo coinciden con los descritos para la villa en el apartado “descripción histórica” de Villel.
Hoy en día está prácticamente en ruinas, ya que a la desidia de su conservación se unió en los años 70 la caída, durante una tormenta, de una chispa eléctrica sobre la torre del homenaje, derribándola en parte.
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Rodeando el peñón sobre el que se asienta podemos observar que al sur se conserva parte de la torre menor. Al este el lado correspondiente a las torres del homenaje y menor, así como parte de la ampliación gótica y de las murallas, que apean directamente, como todo el recinto sobre la roca. En el oeste restos correspondientes igualmente a las dos torres, ampliación y murallas. Finalmente en el lado norte se encuentra la torre del Homenaje, la parte mejor conservada de todo el recinto, al menos en su exterior, ya que es la única zona del castillo que se recubrió en su totalidad de sillares.
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En la cara norte de esta torre se encuentra la puerta de ingreso con forma de arco adovelado de medio punto por donde se pasa a través de un zaguán en pendiente cubierto con bóveda de cañón, que ocupan longitudinalmente la anchura del muro, a lo que sería el interior de la torre del homenaje mediante otro acceso también en arco de medio punto. En la parte exterior, y delante de la entrada, se sitúa un pequeño espacio que podría haber sido un patio de armas o recinto previo al propio del castillo.
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Una vez en el interior se puede observar la estructura de las dos torres, así como el pequeño y estrecho recinto cerrado que a modo de patio de armas se ubicaba entre ambas
La torre del Homenaje, que en su exterior está, como ya se ha dicho, totalmente recubierta de buenos sillares de una altura aproximada de 15 metros tenía una única habitación en cada una de sus tres plantas, de las que aún se pueden observar desde el interior algún ventanal, así como los huecos o mechinales con restos de madera correspondientes a las vigas que servirían de soporte al suelo de las estancias.
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En época gótica se le añadió a esta torre un nuevo cuerpo para aumentar su capacidad.
De esta ampliación se puede contemplar alguna almena así como un vano rectangular y encima del mismo una ventana geminada, formada por arcos con tres lóbulos del tipo gótico aragonés.
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Después del breve patio de armas se accede a la torre sur o torre menor con dos plantas de altura, que conserva su entrada muy deteriorada y parte de sus muros. ( fotografía nº 15 )
En la parte opuesta de la torre existe una poterna en arco de medio punto, y actualmente tapiada, que permitía el acceso al extremo de la plataforma rocosa. ( fotografía nº 16 )
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Aproximadamente en el siglo XV se completó el conjunto con un recinto exterior formado por lienzos separados por torreones cilíndricos que se uniría con la muralla de la villa.
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